La limpieza de los 14 micrones: qué es el aeropulidor y por qué elegimos un polvo distinto para cada boca
Hay un momento, en cada limpieza dental, en que pasás la lengua por tus dientes y notás la diferencia. Esa sensación de superficie lisa, de dientes que se sienten nuevos, es el objetivo de toda higiene profesional.
Lo que cambió en los últimos años no es ese objetivo. Es la manera de llegar a él.
El aeropulidor —también llamado pulido por aire o air polishing— es un instrumento que limpia la superficie dental proyectando un spray controlado de aire, agua tibia y un polvo ultrafino. No gira, no vibra y no hace ruido de motor. El polvo que usamos con mayor frecuencia tiene partículas de 14 micrones: para darte una escala, un grano de arena fina mide alrededor de 100 micrones y un cabello humano ronda los 70.
En Pineda Dental Studio incorporamos el aeropulido como un protocolo diferenciado dentro de nuestra higiene profesional. Acá te explicamos qué hace exactamente, qué polvo corresponde a cada situación clínica y en qué casos lo indicamos.
En resumen
El aeropulidor limpia la superficie dental con un spray de aire, agua tibia y un polvo de partículas ultrafinas. Su principal ventaja documentada es el confort: una revisión sistemática con meta-análisis de 17 ensayos clínicos encontró que el pulido con polvo de glicina resulta significativamente menos doloroso que el ultrasonido. Alcanza resultados clínicos equivalentes a los de la instrumentación convencional, con la ventaja de adaptarse a superficies delicadas: implantes, restauraciones estéticas y brackets. Usamos tres polvos distintos —eritritol, glicina y bicarbonato— y la elección depende de qué hay que remover y de dónde.
¿Qué es el biofilm y por qué vuelve todos los días?
Sobre la superficie de los dientes se forma de manera continua una película biológica compuesta por proteínas de la saliva y comunidades bacterianas organizadas. Es el biofilm dental, y no es un depósito pasivo: es una estructura viva, adherida, que empieza a reorganizarse a las pocas horas de haber sido removida.
Ese biofilm es el punto de partida de los dos problemas más frecuentes de la boca: la caries y la inflamación de las encías. Mientras es blando, el cepillado y el hilo lo controlan muy bien. Cuando se mineraliza y se convierte en cálculo, ya necesita remoción profesional.
Y hay una tercera cosa que hace: retiene pigmentos. Los cromógenos del mate, el café, el té, el vino y el tabaco se fijan sobre esa película, y por eso las manchas aparecen aunque tu higiene en casa sea impecable.
El objetivo de una limpieza profesional es devolver la superficie dental a un estado limpio y liso, porque una superficie lisa retarda la nueva formación de biofilm. El aeropulidor es una de las herramientas que usamos para lograrlo.
¿Cómo funciona exactamente un aeropulidor?
El equipo combina tres elementos en una única boquilla:
- Aire a presión controlada, que da la energía.
- Agua tibia, que arrastra el material removido y hace el procedimiento mucho más confortable que el agua fría.
- Un polvo de partículas ultrafinas, que es el que desorganiza el biofilm y desprende la pigmentación.
El spray sale en forma de cono y se aplica a unos milímetros del diente, en movimiento constante. No hay contacto mecánico giratorio ni vibración ultrasónica: el trabajo lo hace el impacto suave y disperso de millones de partículas microscópicas.
Esa característica —trabajar sin contacto rígido— es la que le permite adaptarse a superficies irregulares. El spray entra en los surcos y fisuras de las caras masticatorias, rodea los brackets de ortodoncia y alcanza los espacios entre los dientes y alrededor de los implantes, donde la anatomía es compleja.
En el consultorio · Pineda Dental Studio
Así se ve una sesión de aeropulido
El spray de aire, agua tibia y polvo ultrafino trabaja sin contacto rígido contra el diente. Se aplica a pocos milímetros de la superficie, en movimiento constante, y el aspirador retira el material removido en el momento.
Registrado en nuestro consultorio de Recoleta, con autorización del paciente.
¿Todos los polvos son iguales?
No, y esta es la parte que define el resultado. El aeropulidor es el equipo; el polvo es lo que determina qué se puede hacer y dónde. Trabajamos con tres, y la elección es una decisión clínica que tomamos según el diagnóstico.
Aeropulido · Pineda Dental Studio
Los tres polvos, y cuándo corresponde cada uno
El aeropulidor es el equipo; el polvo es lo que define qué se puede hacer y sobre qué superficie. La elección es una decisión clínica, no una preferencia.
| Polvo | Partícula | Abrasividad | Dónde se aplica | Indicación típica |
|---|---|---|---|---|
| EritritolMás fino Desarrollado para actuar sobre el biofilm. | 14 micrones | Muy baja | Supragingival y subgingival. Apto sobre implantes, restauraciones y ortodoncia. | Biofilm, mantenimiento periodontal y periimplantario, sector estético. |
| Glicina Aminoácido de baja abrasividad. | 25 micrones | Baja | Supragingival y subgingival. | Biofilm y mantenimiento. Es el polvo con mejor evidencia de confort. |
| Bicarbonato de sodio El clásico, el más enérgico. | 65 micrones | MediaTiempos de aplicación acotados. | Solo supragingival, sobre esmalte sano. No sobre porcelana, resinas ni implantes. | Manchas tenaces de tabaco, mate, café y vino. |
Un micrón es la milésima parte de un milímetro. Para tener escala: un grano de arena fina mide unos 100 micrones y un cabello humano ronda los 70. El polvo de eritritol tiene 14.
El polvo se elige en consulta, según el tipo de depósito, el estado del esmalte y las restauraciones e implantes que tengas.
La diferencia de tamaño de partícula no es un detalle técnico: es lo que determina la abrasividad. Un estudio publicado en Applied Sciences comparó el efecto de los tres polvos sobre la rugosidad superficial de materiales dentales y encontró un orden claro: la glicina produjo las superficies más lisas, el bicarbonato las más rugosas, y el eritritol quedó en un punto intermedio. El mismo trabajo observó que prolongar el tiempo de aplicación aumenta la rugosidad, especialmente con bicarbonato (Ludovichetti et al., 2024).
Traducido a la práctica: el bicarbonato es excelente para una mancha tenaz de tabaco sobre esmalte sano, y es exactamente lo que no corresponde usar sobre una carilla de porcelana, una resina estética o la superficie de un implante. Por eso el criterio es tan importante como el equipo.
¿Qué pasa con las manchas de mate, café, vino y tabaco?
Acá hay una distinción que vale la pena entender, porque te evita expectativas equivocadas.
Las manchas que se depositan sobre el diente —las que dejan el mate, el café, el té, el vino tinto y el tabaco sobre la película superficial— son pigmentación extrínseca. El aeropulidor las remueve con mucha eficacia, y el cambio de tono suele ser visible en la misma sesión. Si tomás mate de manera sostenida, que en Argentina es prácticamente la regla, el resultado es especialmente notorio.
Lo que el aeropulidor no hace es modificar el color interno del diente. El tono que proviene de la dentina, y que se oscurece con los años, no es una mancha superficial y no se remueve limpiando: se aclara con un tratamiento de blanqueamiento. Si te interesa esa distinción, la desarrollamos en detalle en nuestro artículo sobre por qué se oscurecen los dientes.
En la práctica, la secuencia correcta es primero la limpieza y después el blanqueamiento. Sobre una superficie libre de biofilm y de pigmentación externa, el gel blanqueador actúa de manera pareja y el resultado es más uniforme.
Caso real · Pineda Dental Studio
Antes y después de una limpieza dental profesional con aeropulidor
Cara interna de los dientes inferiores: la zona donde el sarro y la pigmentación se depositan con más facilidad, porque ahí desembocan las glándulas salivales. Es también una de las superficies más difíciles de alcanzar con el cepillado. El cambio se resuelve en la misma sesión.
Fotografías clínicas tomadas en nuestro consultorio de Recoleta, con la misma iluminación y encuadre.
¿En qué casos lo indicamos?
El aeropulido forma parte de nuestro protocolo de higiene profesional avanzada, y además lo indicamos específicamente en cuatro situaciones:
Si tenés implantes
La superficie de un implante y la unión con su corona tienen una anatomía que exige delicadeza. Un ensayo clínico aleatorizado a 12 meses con 120 pacientes portadores de coronas sobre implantes evaluó el aeropulido con eritritol en el mantenimiento periimplantario: el grupo tratado con eritritol mostró una reducción del 86,6 % en el sangrado al sondaje y del 90,7 % en el índice de placa, con resultados comparables a la instrumentación ultrasónica y sin diferencias según el material de la prótesis —cerámica feldespática, circonio o disilicato de litio— (Scribante et al., Dentistry Journal, 2025). Podés ver nuestra página de implantes y cirugía maxilofacial.
Si estás con ortodoncia
Los brackets y los arcos crean una geometría donde el biofilm se acumula con facilidad y el cepillado tiene acceso limitado. El spray llega alrededor de los aditamentos sin necesidad de apoyar un instrumento contra ellos. Si estás evaluando tratamiento, mirá nuestra página de ortodoncia y alineación dental.
Si estás en mantenimiento periodontal
Si ya atravesaste un tratamiento de encías y estás en fase de control periódico, los polvos de baja abrasividad permiten trabajar también por debajo del margen gingival. Podés ver cómo lo abordamos en periodoncia y salud gingival.
Si tenés pigmentación marcada
Consumo intenso de mate, café o tabaco, o manchas que no ceden con la higiene domiciliaria.
¿Se siente distinto?
Sí, y es probablemente la razón por la que más pacientes lo piden una vez que lo probaron.
Esta ventaja no es una impresión subjetiva nuestra: está medida. Una revisión sistemática con meta-análisis que reunió 17 ensayos clínicos aleatorizados evaluó el pulido con polvo de glicina en terapia periodontal de mantenimiento y encontró que resulta significativamente menos doloroso que el ultrasonido, con una diferencia de 1,48 puntos en la escala visual analógica de dolor. El mismo trabajo reportó una reducción adicional del sangrado al sondaje del 8 % respecto de la instrumentación manual (Zhu et al., Journal of Periodontal & Implant Science, 2021).
A eso se suma el agua tibia, la ausencia de vibración y el hecho de que no hay un instrumento apoyado contra el diente. Si tenés sensibilidad dental, ansiedad odontológica o simplemente poca tolerancia al sillón, la diferencia en la experiencia es concreta.
En cuanto a resultados clínicos, la evidencia es tranquilizadora: una revisión sistemática publicada en Clinical Oral Investigations que analizó 13 estudios clínicos concluyó que el aeropulido y la instrumentación manual o ultrasónica alcanzan la misma eficacia para controlar el biofilm y reducir la inflamación periodontal (Nascimento et al., 2021). Es decir: no se trata de elegir entre un resultado y otro, sino de elegir el camino que mejor se adapta a cada boca y a cada paciente.
¿Cada cuánto conviene hacerla?
Como referencia general, cada seis meses. Pero la frecuencia real la define el diagnóstico: si estás en mantenimiento periodontal, tenés implantes o estás con ortodoncia activa, puede que necesites controles cada tres o cuatro meses. Si tenés una boca sana, buena higiene y no consumís bebidas pigmentantes, podés espaciarlos.
Es importante decirlo con claridad: ninguna limpieza profesional reemplaza al cepillado y al hilo dental. El biofilm se reorganiza en horas. Lo que hace la limpieza en consultorio es devolver el punto de partida a cero y llegar a los lugares donde la higiene en casa, por buena que sea, no tiene acceso completo.
¿Quién necesita una evaluación previa?
El aeropulido es un procedimiento seguro, pero no es automático para todos. Antes de indicarlo evaluamos:
- Dieta con restricción de sodio. El polvo de bicarbonato aporta sodio; en estos casos elegimos eritritol o glicina.
- Enfermedad respiratoria significativa. El procedimiento genera aerosol, y en asma severa o enfermedad pulmonar crónica adaptamos el protocolo.
- Enfermedad periodontal activa no tratada. Primero se resuelve la enfermedad; el aeropulido pertenece a la fase de mantenimiento, no la reemplaza.
- Lesiones o ulceraciones en la mucosa, que conviene resolver antes.
- Restauraciones estéticas en el sector anterior, que condicionan qué polvo se puede usar.
Nada de esto impide el tratamiento en la mayoría de los casos: solo determina con qué polvo y con qué protocolo se realiza.
Preguntas frecuentes
¿El aeropulidor daña el esmalte?
Usado con el polvo correcto y el protocolo adecuado, no. Los polvos de baja abrasividad como el eritritol y la glicina fueron desarrollados específicamente para actuar sobre el biofilm sin desgastar tejido dental. El bicarbonato, más abrasivo, se reserva para esmalte sano y para manchas que lo justifican, con tiempos de aplicación acotados.
¿Me va a doler?
En general no. La evidencia disponible indica que resulta significativamente menos doloroso que la instrumentación ultrasónica. Puede haber una leve sensación de frescura o de spray, que la mayoría de los pacientes describe como cómoda.
¿Me deja los dientes más blancos?
Le devuelve al diente su color natural, removiendo la pigmentación depositada en la superficie. No lo aclara más allá de eso: para modificar el tono propio del diente hace falta un blanqueamiento.
¿Se puede hacer con brackets o con implantes?
Sí, y son dos de sus mejores indicaciones, siempre eligiendo polvos de baja abrasividad.
¿Cuánto dura la sesión?
La etapa de aeropulido en sí es breve. El tiempo total de la consulta depende del protocolo completo: diagnóstico, remoción de cálculo cuando corresponde y pulido final.
¿Reemplaza la limpieza que ya me hacía?
No la reemplaza: es un protocolo diferenciado dentro de nuestra higiene profesional, que indicamos según el caso. En una consulta de valoración definimos qué necesita tu boca.
Una limpieza también se diagnostica
Detrás de algo tan cotidiano como una limpieza dental hay decisiones clínicas: qué tipo de depósito hay que remover, sobre qué superficies, con qué nivel de abrasividad y con qué frecuencia. El aeropulidor amplía ese repertorio y nos permite trabajar con más precisión sobre bocas que antes exigían más tiempo y más incomodidad.
Si tenés implantes, ortodoncia, manchas que no ceden, o simplemente querés una higiene profesional más confortable, el primer paso es una valoración.
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👩🏻⚕️ Sobre la autora y directora clínica
Od. Mariana Pineda es odontóloga (Universidad José Antonio Páez, 2014) y se formó en prótesis fija, removible e implantoasistida dentobucomaxilar en la Asociación Odontológica Argentina (2018). Como directora clínica de Pineda Dental Studio, lidera un equipo multidisciplinario de más de 10 profesionales en rehabilitación oral, estética dental, implantes y cirugía maxilofacial, con protocolos internacionales de odontología mínimamente invasiva.
Aviso médico: la información de este artículo es de carácter educativo. La indicación del protocolo de higiene profesional y la elección del polvo dependen del diagnóstico clínico individual que hacemos en consultorio.
📚 Fuentes científicas consultadas
- Nascimento, G. G., Leite, F. R. M., Pennisi, P. R. C., López, R., & Paranhos, L. R. (2021). Use of air polishing for supra- and subgingival biofilm removal for treatment of residual periodontal pockets and supportive periodontal care: a systematic review. Clinical Oral Investigations, 25(3), 779–795.
- Zhu, M., Zhao, M., Hu, B., Wang, Y., Li, Y., & Song, J. (2021). Efficacy of glycine powder air-polishing in supportive periodontal therapy: a systematic review and meta-analysis. Journal of Periodontal & Implant Science, 51(3), 147–162.
- Scribante, A., et al. (2025). Effectiveness of erythritol-based air polishing and ultrasonic instrumentation with PEEK inserts in peri-implant maintenance: a randomized clinical trial including different prosthetic materials. Dentistry Journal, 13(6), 235.
- Ludovichetti, F. S., Lucchi, P., Bernardelle, M., Signoriello, A. G., Pezzato, L., Bertolini, R., Gallo, M., & Mazzoleni, S. (2024). Comparative effects of different abrasives on surface roughness of dental materials: an in vitro study. Applied Sciences, 14(19), 8956.